miércoles, 20 de marzo de 2013

Otra vez la Oposición

Esto que llaman pre-campaña y lo que viene después la campaña es la más difícil que le ha tocado a la oposición, por eso vemos que su esquizofrenia desborda en sus mensajes.
Como no pueden meterse con Chávez, porque los muertos son intocables… han tratado de separar la imagen de Maduro de la del comandante, pero Chávez los tiene locos hasta muerto ya que al levantarle la mano a Nicolás el 8 de diciembre de 2012 sentencio al candidato de la oposición.
 
Ahora, no hayan que hacer porque Capriles no tiene más discurso que el de la campaña anterior (Si es que se le puede llamar a eso discurso) entonces ocurren cosas como que en octubre decían “Chávez ha destruido al país” y ahora oímos que “Nicolás está destruyendo el país”. Y yo digo quien los entiende, o lo destruyo Chávez o Maduro lo está destruyendo. Sí es lo último, pues quiere decir que Chávez no lo destruyo y si esto es así pues Chávez nos pidió votar por Maduro… Es decir, en que peo están metidos.
 
Pero si por otro lado queremos buscar cordura, nos sale María Corina con compostura… Como salida de un culebrón esta Lupita Ferrer de la política tampoco encuentra como salirse del zaperoco que tienen. El enredo de esta señora es el de siempre, como llamas a votar a tus seguidores insistiendo en que el CNE no es confiable… y todo esto con su llantén permanente de que los dejaron solos, la comunidad internacional no los quiere… no les para pelotas…
Y por último la esquizofrenia es tal que desconociendo las decisiones del TSJ siguen diciendo que Maduro no puede ser candidato, que tendría que renunciar para poder serlo… mientras tanto Capriles no renuncia a la Gobernación…

miércoles, 9 de enero de 2013

La oposición y el modelo colonizador del mundo


 
En Venezuela la clase política opositora es como el hijo único que acostumbrado a jugar sólo (hacer lo que lo le da la gana) no concibe la derrota. Sin embargo, este niño que no sabe cómo tratar a lo otro que le es ajeno, y frente a la situación de no poder seguir jugando sólo (ni de imponer las reglas del juego( hace pataletas para que sus padres (Estados Unidos y España) intervengan.

Este  niño frente a la derrota sólo es capaz de argumentar que le han hecho trampa y retirarse del juego, pero cuando ese otro (el pueblo) lo obliga a jugar (con las reglas del pueblo) entonces argumentan que el juego no es así.

Amigos esta actitud es la actitud del colonizador, el que des-humaniza al indígena, a la mujer, al homosexual, al que no es cristiano, en fin al pueblo, a todo el que no es como él. El mecanismo para dicha deshumanización es muy sencillo, una argumentación donde él considerándose centro lo define todo por no puede ser definido.

Un mecanismo que resulta, por ejemplo, en:

(1)  Participo en las elecciones. Si pierdo me hicieron trampa, y al no poder demostrarlo entonces digo que el problema es que en Venezuela no hay democracia (Claro siempre cuando la democracia sea lo que yo tengo en la cabeza).

(2)  Si todos los jugadores (los poderes del estado) están de acuerdo con un criterio que no es el mío están mal, yo nunca me equivoco, yo poseo la verdad, yo soy imparcial.

Existen otras expresiones de este modelo (que por cierto es lo mismo que se aplica en Palestina, el Estado de Israel puede hacer lo que se le venga en gana en nombre de la paz, mientras los palestinos no, claro ellos son terroristas.), un modelo que supone una dimensión espacial en la que el adentro (imperial) está lleno de contenido (por supuesto civilizatoria y preñado de buenas intenciones) y un afuera vacío (que sólo puede ser llenado por la ocupación del territorio o con la ocupación de las subjetividades).

Escribo esto porque frente a la actual coyuntura política la clase política opositora nuevamente saca a relucir su modelo colonizador del mundo. Su premisa es “yo soy hijo único, al menos legítimo; ustedes son mayoría pero no son legítimos, cuando mucho son hermanastros producto de un desliz de papá con la cachifa o de mamá con el jardinero”. La legitimidad de este hijo único es crucial para su argumentación, ya que como hijo legítimo es el único con derechos sobre los bienes familiares, pero además es el único que puede saber cómo ha de funcionar la familia.

Para este niño que los poderes públicos estén de acuerdo entre ellos pero no con él resulta en ausencia de autonomía, y por tanto (en su criterio) de democracia.

Compañeros de la clase política opositora, la democracia deviene del ejercicio soberano del pueblo. Por lo tanto, el pueblo siendo mayoría los ha derrotado durante catorce años. Si la Asamblea Nacional (AN) y Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) están de acuerdo, eso ni niega la separación de poderes y mucho menos violenta la democracia.

La AN es elegida soberanamente por el pueblo, y en ella se expresa una mayoría revolucionaria. La AN elige a los magistrados de TSJ, por lo tanto los magistrados emanan de la voluntad del pueblo expresada en la AN.

En este punto les recuerdo que ustedes decidieron no participar en el juego electoral dejando todo el campo de juegos a quienes bregamos por la revolución, por lo tanto el actual TSJ es reflejo del devenir histórico de éste nuestro proceso.

Es absurdo pensar que la separación de poderes se evidencia si éstos poseen criterios distintos, y de ser así la unidad del Estado no sería posible, sólo estaríamos en presencia de feudos que negocian entre sí mediante el chantaje. Claro como esto no lo pueden decir ponen sobre la mesa su visión colonial. Y en el fondo de lo que se trata es que ustedes creen que son los únicos, los únicos que son y por tanto los únicos que saben, por lo tanto en su criterio los poderes pueden estar de acuerdo entre sí siempre que sostengan los mismo criterios que ustedes.