
Hace unos meses inicie la travesía de solicitar divisas a CADIVI, mediante Banesco. En primer lugar debía realizar una solicitud de transferencia bancaria (en euros); siendo un sujeto disciplinado me dirigí al sitio en Internet de CADIVI, y siguiendo las instrucciones allí presentadas lleve todos los recaudos a la agencia de Banesco más cercana a mi casa.
En dicha agencia se inicia una travesía que me lleva de San Bernardino a Santa Fe, dejando en el camino tres sucursales del mencionado banco, cada una con una forma distinta de recibir la documentación (por supuesto siempre citando las Normas de CADIVI). Al final del camino me encuentro con 4 carpetas, en su interior un sin fin de fotocopias dispuestas entre separadores con PESTAÑA. Vale decir que en las oficinas de CADIVI, la versión de la historia era distinta a la de las sucursales bancarias y distintas a las de su sitio en Internet.
Unos meses después, desde una ingenuidad que raya en la imbecilidad me dirijo nuevamente a Banesco para realizar la operación de solicitud de efectivo, cuál es mi sorpresa, ante el proceso burocrático sin fundamentación lógica (dentro de mi racionalidad), me encuentro a una ciudadana analista quien me señala que ahora los separadores van sin pestañas; esto después de 2 horas escuchando la conversación de todas las viejas que estaban en el banco y siendo pateado por un bebe que tenia sentado al lado).
Armado de paciencia, llego a mi casa con el fin de almorzar sentarme a leer algunas cosas y re-armar las capetas del demonio, así mientras trabajaba en la computadora encendí el televisor y lo puse en VTV, para informarme de lo que ocurre en una parte del país. Sin sospecharlo me encuentro frente a otro evento inaudito, Rafael Ramírez en un acto de ADEQUISMO repartía carnets de PDVESA a los trabajadores de las contratistas que pasaron a manos de la empresa petrolera. En la más representativa muestra del daño que Acción Democrática y su política del carnet le han hecho a la cultura venezolana.
Peor aún, la periodista de VTV preguntaba con sonrisa en la cara ¿qué se siente tener ese carnet blanco?.... ¿qué se siente portar ese carnet?... Sinceramente no lo podía creer, sufrir la irracionalidad de la burocracia nacional, escuchar como a través del canal se realiza un transmisión en vivo la entrega del “carnet blanco” como dijera la periodista es como mucho.
Definitivamente Venezuela es un chiste…..
